Tecnología y análisis. Cambio en los hábitos sociales

Categories: Extractos I&M

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Autor:

Miguel Goyanes Director de Comunicación en Sentisis

Las redes sociales se han convertido en un medio donde poder analizar y estudiar los comportamientos sociales de los usuarios. En cierta medida, podemos definir las redes como modelos de intercambio social, que se construyen a raíz de las conversaciones entre grupos de personas, empresas, entidades públicas, etc… En este artículo haremos hincapié en ver el valor de estudiar la conversación y poder analizar los resultados a raíz de una herramienta tecnológica, y como ésta, puede ayudar a la investigación social.

Teniendo una herramienta de monitorización y análisis que reporte unos resultados automáticos de investigación y estudio -sobre los temas que me interesan- podemos ayudar al ojo humano a detectar, por ejemplo, nuevas tendencias y comportamientos que hasta la fecha desconocíamos. Desde Sentisis, como tecnología cualitativa, analizaremos como un software semiautomático puede ayudar a la investigación social y de mercado. Además, expondremos ejemplos lingüísticos y de éxito de nuestra compañía.

La importancia para la investigación de poder contar con un análisis cualitativo lo podemos desarrollar en una idea: “Nos permite verificar los palabras, conceptos, temas o contenidos sobre una determinada búsqueda a raíz de la capacidad de categorizar el contenido”. Pongamos por ejemplo que somos una entidad bancaria, y necesitamos saber qué se está diciendo en las redes sobre mi banco y distintos temas críticos para mi entidad. El haber estudiado la conversación previamente al uso, desarrollar un plan de categorías ad hoc para mi producto, y resaltar los puntos relevantes, te hacen llegar al quid de la cuestión.

El volumen de información que alcanza el Big Data es tan grande, que tomar medidas no es una opción, si no una necesidad. En esa dirección, la categorización por contenidos es una necesidad que nos permitirá por un lado eliminar directamente el ruido del que no queramos dar uso,  y por el otro focalizar los puntos clave de nuestro estudio. Adoptar esta conducta facilitará el trabajo de la gestión de información a gran escala, y por ende, nos situará en una posición privilegiada de cara a la investigación.

Siguiendo con el ejemplo, si para mi es crítico todo lo que se diga sobre la ‘atención al cliente’, las ‘hipotecas’ o las ‘comisiones’ respecto a mi banco, con la categorización del contenido podré filtrar todo el ruido irrelevante que hay en las redes, como el ‘funcionamiento de los cajeros’ por ejemplo, y podré acceder, con mayor facilidad, a la información que he considerado de valor.

Puedes seguir leyendo el artículo completo en la Revista Investigación y Marketing. Nº 124 - septiembre 2014.

Foto: cortesía de Danilo Rizzuti freedigitalphotos.net

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