Redes

Artículos, novedades y mucho más

Redes

La paradoja en el enfoque de la investigación cualitativa


Autor:

Andrés González Llamas, Insighter manager de Insighter Experience

Mientras que lo digital crece de forma exponencial en la investigación cuantitativa, en la cualitativa todavía se resiste y a la hora de analizar y observar a las personas. Se sigue prefiriendo el face to face. Podría decirse que, con ello, se está obviando el impacto de la digitalización en la realidad social, personal y en la comunicativa. El lento despegue del cualitativo digital en el marco de la investigación en España es el objeto de análisis de este artículo, primero de una serie que se irá publicando en próximos números.

cualitativo digital

Revisando los últimos datos de AEDEMO sobre facturación (El sector de la investigación de mercados en España en 2015) nos encontramos, además de algunas alegrías, dos hechos muy significativos:

  • La investigación cuantitativa online por primera vez supera a la tradicional.
  • La investigación cualitativa online y tradicional crecen paralelas, pero su peso en el mercado es “brutalmente” distante. En nuestro país, el despegue del cualitativo digital está siendo muy lento. Y esto exige una pequeña reflexión.

La investigación cualitativa se fundamenta en analizar desde el discurso de las personas, individual y social, principalmente:

  • La semántica como medio para expresar ideas, actitudes e identidades.
  • Explicaciones de las vivencias y experiencias que tienen, tanto a nivel personal, como social y en su consumo.
  • Las reconstrucciones que se hacen de momentos y situaciones (historias de vida en el lenguaje antropológico clásico).
  • El recuerdo “subjetivo”/personal.

Y un sin fin más de aspectos personales y psicosociales que nos ayudan a comprender y descifrar a la persona en su vida y en su consumo.

Sin embargo, a la hora de analizar/observar a las personas, se sigue prefiriendo hacerlo desde el face to face, olvidando el fuerte impacto de la digitalización en la realidad social, personal y en la manera de expresarnos las personas. Algo anacrónico. No soy yo el que lo dice. Desde finales de los 90 hay pensadores de distintos órdenes mucho más listos y versados que yo que se afanan en explicarlo.

Muy interesante es la reflexión de Reingold de 1996 ( La comunidad virtual ) sobre cómo la red ha sustituido a los escenarios públicos físicos como escenarios para organizar y generar comunidad y relaciones sociales. En su propuesta, el estilo de vida urbano que acrecienta las distancias y el individualismo, reducía muy significativamente las relaciones sociales en los espacios públicos. Sin embargo, con la aparición de internet, la interacción social se recupera desde los escenarios “virtuales”. Esto que era incipiente a mediados de los años 90, se ha impuesto como realidad en la última década gracias a las redes sociales, punto de encuentro personal y de impulso de acciones face to face.

En 1999, Peter Futchs afirmó que contraponer realidad virtual como “falsa”, frente a la real es “obsoleto”, dado que el impacto de lo virtual en lo que mal se considera “real” es total. Considera que no son planos ni ecosistemas diferentes, son escenarios distintos de una misma realidad.

La influencia e integración del canal digital y sus vivencias en la cotidianeidad y conciencia de la sociedad es total. Basta el simple ejemplo de cómo para expresar emociones en conversaciones face to face imitamos a los emoticonos. La persona imitando a la caricatura de la emoción humana. La semántica y los significantes crecen y mutan. La RAE acepta modismos con frecuencia, ¿estamos seguros de que no acabará integrando los digitales?

Puedes leer el artículo completo en la Revista Investigación y Marketing. Nº 134 – marzo 2017.

 

Youtube

AEDEMO © Copyright 2018